sábado, 26 de enero de 2013

SmeRte


Un rayo goteando desde el cielo raso de mi habitación destellando todos los lugares de mi habitación, opacando mis lágrimas que yacen intactas en mis labios.

Entonces me levanto, como si el estar acostada me quitara el poco aire que podría recibir, observo a mi alrededor, más solo veo un cuarto demacrado y solitario.. a excepción de mi persona. Pretendo salir corriendo hacia el jardín delantero para encontrar algo de vida en mi organismo, solo veo colores asperos y tormentosos, ni una chispa de vitalidad.

Mientras mi mirada barre el suelo caigo en el pensamiento de abandonar los sentimientos... me siento en la acera observando el horizonte que permanece junto al potente sol... siento frío, aparto la mirada, apoyo la cabeza entre las piernas y mientras voy haciendo pequeños mis sentimientos una voz revitalizante inunda mis sentidos. y me desconcentra.


-¿Estás bien? dice Él agachandose ante mi para lograr ver mi rostro, claramente no lo logra.
Si, respondo lento y suave, sin levantar la mirada, y sin pensar en mi respuesta. ¿Que le interesa a un desconocido mi soledad, mi bienestar, mi alegría? Nada, no debería.


Y fue aquel momento inesperado el cual cambio mi pensamiento... dando paso a la liberación de mis sentimientos...

No hay comentarios: