lunes, 28 de enero de 2013
descenso.
Los segundos fueron extinguidos por una llamarada de lamentos sin retornos a ese lugar oscuro en que siempre debería estar.
Apagaste la poca luz que contemplaba de tus ojos, y no bastó más para empezar a desangrar.
Una lágrima escapándose de mi lagrimal hinchado y rojizo.. con el pensamiento de que nada bueno avanzará, y es la única lágrima que derramaré por ti.
Me atreveré a observar a todos mis alrededores, cojer cada cosa que tenga tu maldito tacto o pueda tener tu fragancia, las arrojaré por el suelo, más allá de las escaleras y del bote de basura, las haré arder tal cual siento mi interior asfixiado por tanto humo toxico...
¡te vas ahora!
Porque no mereces nada más que mis gritos, incluso, siquiera debería estar diciéndote que hacer luego de esto, ni una mirada.. ni un adiós, ni escucharte deseo.
Mis ojos tan solo reflejan la tristeza y el temor del rumbo que va tomando toda esta situación, expresar que he quedado abandonada y sin salida es poco, no busco nada más que un poco de calor y tranquilidad.
¿No ves cuanto estoy sufriendo?
Siquiera podes reconocer mis necesidades -que no son muchas-
Da la maldita vuelta y marchate, antes de que otra lágrima comience a caer..
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