Recorría lugares por los cuales jamás desee poner un pie,
la invalidez del amor que un día desee no naufrago a mi corazón..
la pena carcomía todos mis tejidos.. podrida te encontré.
Levante el rostro lleno de lágrimas, entre ellas te vi,
divise tu cuerpo delgado y pálido frente a mi,
me sorprendí pues tu belleza alcanza los parámetros que rompieron el límite en mis pensamientos.
No pensé un segundo en lo que podía perder si me acercaba a ti a contemplarte a una distancia más corta,
te besé la mejilla como si fueses una deidad,
delicada, tierna, cariñosa, simpática, tímida, deseosa de ser feliz, te observe el alma a tan solo una pequeña
distancia de tus ojos luciérnagas en mi oscuridad.
¿Quien eres tu?
Me pregunto frente al alba con los ojos entreabiertos intentando no conciliar el sueño para pensarte.
Y ya bajo la cumbre del sol me despego de mis sueños para ir por ellos junto a ti.
Déjame acariciarte, susurrar en tu oído cuan hermosa eres.
Sin tambaleo ni miedos tomare de tu mano a guiarla hacia un futuro... donde los alelíes de tus ojos marrones serán la lluvia de estrellas que me ayude a dormir.
Dime una vez más, ¿quien eres?
Fantaseo todo el día y hasta en sueños como será tenerte frente a mi, o más bien rodearte con mis brazos..
tu me hablas de aquella forma en que solo tu eres la capaz de caracterizarla, te escucho atentamente sonriendo del otro lado...
Nace algo tan bello de un pétalo alejado, algo que no muchos divisan... algo que nadie jamás le agradaría observar con detalle pues creerán que nada hay, no sabemos que es lo que crece, pero si, podemos sentirlo... y vaya a sentir tal expresión con gloria en los días que siguen..
