No seas tan idiota y te gires a mirarme.
¡No quiero verte frente a mi!
No me importa lo que pasará o podría pasar, me vestiré de la misma
forma que siempre hago y seguiré caminando sin miedos ni ataduras.
Me volveré una desadaptada e insana, mi cordura me la tragó con todas
las palabras que me dañaron y será lo último que conocerás de mi.
Te gusta el dolor ajeno, ¡pues ve como vivo de ello!
No hay comentarios:
Publicar un comentario