¿Te sonrojas al leve parpadeo de mi mirada?
Porque podría acostumbrarme por el resto de mis días a ver tu cálido rostro arder junto a tus pupilas dilatadas, asombrarme a cada momento con tus sonrisas y murmuros.
No importa en donde estés, sé muy bien de donde vienes y a que lugar volverás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario