No hay algo más ensordecedor que tu voz
pronunciando un adiós, pretendes que me mantendré aquí tal cual me vez,
de pie frente a ti, levantando la mirada e intentando que una sonrisa
haga florecer mi rostro, ¿acaso no sueles ver más allá?
Observar
que soy solo una figura rígida que por dentro se derrumba y que todos
mis actos son en vanos porque oprimes tus sentimientos dejandome fluir
en este espacio hasta que veas que no quede nada... te marcharás.

No hay comentarios:
Publicar un comentario