El
silencio bastardo callo... y entre toda la oscuridad que existía un
espacio de luz tenue fue incrementándose de los lamentos más dolorosos y
saco fuerza... entre flaquezas renació y vive más que nunca con
alegría.
Los colores se mezclan, nacen nuevos sentimientos y las emociones son cada vez más placenteras.
La luz que ilumina sus ojos viene desde dentro con fuerza, no se apaga... ni tildan, solo se fortalecen día a día.
Ser feliz no cuesta nada, pero mantener la paz y que esta irradie en tus ojos, te hace cansar, pero se disfruta.
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