lunes, 12 de noviembre de 2012


Dame un respiro profundo... entrelaza tu mano junto a la mía y llevame a un lugar tan lejano que me robe la respiración y que los segundos sean tan eternos que sienta que pierdo el alma.

La mañana distorsiona mis pensamientos lánguidos hacia el mundo exterior, cuanto repudio tengo hacia las sandijuelas que se posan a nuestro alrededor, y sentiré alegría, de aquella que no debería sentir, mas me termino uniendo a cada emoción prófuga de mi corazón.

No quiero de nuevo tener que coser las rodillas de los pantalones desgastados... ya estoy cansada de saber que volveré a caer, aún así yo no lo desee, hecha un vistazo... sonríe desde allí arriba y brinda me con ella una luz que guíe mi camino.

Soy tuya, si así deseas. Te amaré, como nunca nadie lo hizo, incluso, como tu no conocerás...

Lo sabes, ¿no?
Yo te daré todo ese amor del que nunca has conocido, y calaré hondo por tus venas macizas y claras.
Danzaré en tu hombro otorgando los colores que nunca se repetirán en tus pupilas.
 
 


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