domingo, 22 de abril de 2012

Dime 'hasta pronto', que un 'Adiós' no te lo soporto...

Y sin pensarlo fue un abrazo de despedida...

¿Quien dijo que no podríamos superar las barreras que sin verlo nos alejaban?
Quizás fue el de al lado, o tu compañero de cuarto en la soledad de tus días.

Nadie nos dijo que se nos avecinaba, a que le tendríamos miedo por nuestra experiencia.
No me preguntaban mis amigas porque lloraba en medio del silencio, ni porque reía cuando estaba sola...
las miradas parecían decir más de lo que sus labios podían desprender.

Pero mi mirada jamás abrió los labios, no supe hablar.
Solo calle.

Por más que la vida te diera motivos para amargarte, yo me aferraba a la pequeña alegría que podía rescatar del sabor de tus labios en mi imaginación.
Al parecer aquello no me era suficiente, ya que las malditas miradas de los demás veían aquello que tal ves solo ellos querían ver.
Y no los culpo por querer ser superiores, por sentir que valen más que el de al lado por vestir prendas de marca y tener un cutis sin acné.

No supe que sentir cuando de mi se alejo tu falso calor.
Solo me apegue a mis creencias idiotas e inmaduras. Me creí capaz de ser más fuerte que tu maldita ausencia.

Los días se marcaban a paso lento, irremediable dolor el que me provocaba el rechazo que yo misma me rehusaba a alejar.
Me falto aire en los pulmones al verte tan cerca de mi piel,
el dióxido de carbono podría mis tejidos,
pero no... ninguna palabra saldría de mi, ni un aliento que te diese a pensar que te necesitaba más de lo que podría necesitar mis órganos vitales.

Así lo creas o no.
Quería creer en que tendría toda la fortuna en el amor, o al menos en despertar aquella esperanza de que podía ser feliz.
Tuve que levantarme de lugares que ni siquiera sabia que existían, resistir a tormentas que en el clima no habían comunicado, 
me trague el dolor,
oculte con mi cabello las lágrimas,
oprimí el pecho para disimular los quejidos,
apreté la palma y me di media vuelta.

Pensé en mudarme a otra ciudad, quizás cambiarme hasta el nombre, encontrar nuevos gustos y admirar paisajes, podría decirte que funciono, hasta que cerré los ojos y te pensé,
cambie los muebles de mi hogar hasta llorar,
¿que acaso no podríamos tener un lugar donde cobijarnos?
Mi primer nombre es francés y el segundo no logro recordar... solo me basto el olvido para recordar que tu para mi no tenias nombre...
Aprendí a tocar guitarra acústica, flauta, el teclado incluso la batería, hasta que caí en cuenta que necesitaría una sala con paredes aislantes... de aquellas que tu tienes en tu hogar.
El sol iluminaba cada espacio del ambiente que me rodeaba, en lo alto de la cumbre me falto el aire y me llene de placer al respirar hondo y ver el atardecer,
creí que todo estaría de maravilla, que la lluvia delgada que caía sobre mi cabeza no arruinaría el poco maquillaje que llevaba, solo disfrutaría como siempre solía hacer...
pero la llama de tu ausencia tuvo que encenderse con la lluvia...
Como olvidar por sobre todas las cosas tu ingenuidad que tanta gracia me causaba... como olvidar que solías fumar bajo la lluvia no tomando en cuenta de que el cigarro de apagaría en cualquier momento y tendrías que volverlo a encender para volver y volver a lo mismo...

No me digas que esto es un adiós... ni que disfrute y recuerde este primer-último abrazo...
no te atrevas a decirme que soy lo más importante para ti y que solo yo te hago falta para saber que hay algo hermoso en la vida, que no te lo creó si me dejas aquí llorando por ti.

No, no me digas 'Adiós', que no te lo soporto.
Dime 'Hasta Luego', así tendré la esperanza de volverte a ver.



2 comentarios:

Unknown dijo...

Quien soporta una despedida y un "no vemos luego"? Y sin embargo la cercanía muchas veces duele mucho mas.
Muy linda entrada, llena de "holas y adioses" para rescatar.

Saludos!

Détruismoi dijo...

Que bueno que comprendas, gracias (: